La abuela de Guy Nattiv sobrevivió al Holocausto, emigró a Estados Unidos y terminó sus días dentro de una secta. Murió siendo miembro del grupo y fue enterrada en una ceremonia indígena. Según Ynetnews, el director israelí empezó a desarrollar la película en 2019, cuando intentaba llevar sus restos a Israel. Esa historia familiar es el punto de partida de The Liberation, que llega a los cines de Estados Unidos el 8 de enero de 2027.
La película
Carrie Coon interpreta a Rita, una sobreviviente del Holocausto que siente la tentación de dejar a su familia para unirse a Harmonia, una secta de mujeres que promete liberarlas de sus traumas. Bella Ramsey y Odessa Young son sus hijas, Lily James es la líder del grupo y Tracy Letts, esposo de Coon en la vida real, interpreta a su marido. La produce Oren Moverman y la distribuye Bleecker Street. Pasó por los festivales de Toronto y de Londres.
Según la reseña de The Film Stage, la historia alterna entre 1982, cuando Rita conoce a la líder, y 1984, cuando sus hijas encuentran la nueva comuna de la secta, rodeada de cercas, donde las mujeres trabajan sin paga, visten casi igual y deben renunciar a su familia y a la atención médica.
Qué dice la crítica
La recepción está dividida. The Film Stage elogia a Coon y a Ramsey y considera las escenas de 1984 las más tensas, pero critica que el guion trace paralelos demasiado evidentes entre el Holocausto y la secta, y que Lily James no resulte lo bastante amenazante como líder. La llama la mejor película de Nattiv hasta ahora, aunque con reservas.
Quién es Guy Nattiv
Nattiv ganó el Óscar al mejor cortometraje de ficción con Skin, y después dirigió el largometraje del mismo nombre, Golda, con Helen Mirren, y Tatami, codirigida con la iraní Zar Amir. The Liberation es su proyecto más personal.
Lo que aprende un director
Convertir la historia de tu familia en una película es una de las tentaciones más fuertes y uno de los retos más difíciles. Tiene una ventaja enorme: nadie más puede contarla. Pero también trae riesgos que The Liberation deja ver:
- La distancia. Cuando la historia es tuya, cuesta cortar escenas o cambiar hechos. Un coguionista o un productor de confianza ayuda a ver lo que la historia necesita, no lo que la familia recuerda.
- El símbolo demasiado evidente. Las críticas a la película apuntan a eso: cuando el director quiere asegurarse de que el público entienda la metáfora, la subraya de más. El público suele entender más de lo que creemos.
- El reparto como columna. Lo que más se elogia son las actuaciones. En un drama íntimo, elegir bien a los actores que cargan con la emoción vale más que cualquier recurso de puesta en escena.
Para un director dominicano, la lección es directa. Las historias familiares de la dictadura, la migración o la vida en el campo están en casi todas las casas del país. Llevarlas al cine exige investigarlas como si fueran ajenas, escribirlas con alguien que pueda decir que no y confiar en que una buena actuación dice más que cualquier subrayado.

