Industria

Haití no deja de filmar: el cine que nace en medio de la crisis

Elecciones aplazadas, violencia y casi 1.5 millones de desplazados. Aun así, 2026 ha sido uno de los años más visibles del cine haitiano, de Cannes a Sundance, y una muestra en México propone mirar la isla completa.

Por Mateo Liriano··723 vistas
Gessica Généus con peluca roja enciende un cigarrillo en una escena nocturna de Marie Madeleine
Pyramide Films

Haití atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. El 19 de octubre, la ONU informó al Consejo de Seguridad que las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 13 de diciembre quedaron aplazadas sin fecha. El país no celebra elecciones nacionales desde 2016. Y, sin embargo, este ha sido uno de los años más visibles del cine haitiano en el mundo.

Las dos cosas son verdad al mismo tiempo, y entender una ayuda a entender la otra.

Lo que está pasando

Según el informe presentado por Carlos Ruiz Massieu, el principal representante de la ONU en Haití, las bandas armadas se están adaptando a la presión de las fuerzas de seguridad: aumentan las represalias contra civiles, los secuestros y la violencia en zonas rurales. Entre julio y principios de octubre murieron 1,123 personas en hechos vinculados a la violencia de las bandas.

La Fuerza de Supresión de Pandillas autorizada por el Consejo de Seguridad contaba el 12 de octubre con 1,563 efectivos, lejos de los 5,550 aprobados. Casi 1.5 millones de personas han tenido que abandonar sus casas, entre ellas más de 740,000 niños, y la economía se encamina a su séptimo año consecutivo de contracción. Ruiz Massieu advirtió que fijar nuevas fechas electorales sin una evaluación realista solo erosionaría la confianza en las instituciones.

Un año de cine haitiano en el mundo

Mientras tanto, los cineastas haitianos han llevado sus historias a los festivales más importantes. Según un repaso del medio haitiano Chokarella, el primer semestre de 2026 estuvo lleno de presencias internacionales:

  • Marie Madeleine, segundo largometraje de ficción de Gessica Généus, estrenó en la sección Cannes Première del Festival de Cannes. La directora también protagoniza la historia de una mujer que vive en Jacmel y cuya vida cambia al conocer a un joven evangelista. Llegó a los cines de Francia el 21 de octubre.
  • Cœur bleu, el corto de Samuel Suffren sobre una pareja mayor del Cabo Haitiano que extraña a su hijo emigrado, fue seleccionado en Sundance. Su primer largometraje de ficción, Pays Poète Éternel, fue elegido en La Fabrique Cinéma de Cannes.
  • The Tropic Sun and His Eyes, ópera prima de Elisee Junior St. Preux rodada en el Cabo Haitiano, ganó una mención especial del jurado a nuevo director en Tribeca.
  • The Heroes of the Massacre River, de Samuel Dameus, documenta la construcción del canal de Ouanaminthe, en la frontera con República Dominicana, y fue premiado como mejor película caribeña en Film For Peace.

Filmar desde fuera, filmar desde dentro

Buena parte de este cine se financia con coproducciones con Francia, Bélgica o Canadá, y una parte importante se hace desde la diáspora. El Haiti International Film Festival, fundado por Jacquil Constant, celebró en agosto su edición número 11 en Hollywood y anunció un retiro creativo en el Cabo Haitiano para el primer trimestre de 2027.

No es casual que el norte del país aparezca una y otra vez. Con Puerto Príncipe golpeada por la violencia, varias de estas producciones han encontrado en el Cabo Haitiano su lugar de rodaje.

La isla completa

Este mes, en Ciudad de México, la muestra Archipiélago Fílmico dedicó su tercera edición a una idea sencilla y poderosa: La isla completa. Del 3 al 17 de octubre, con sedes como la Casa del Lago de la UNAM y la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, programó unos 15 filmes de Haití, República Dominicana y sus diásporas, con la curaduría de Laura Batista, Dalissa Montes de Oca y Feguenson Hermogène.

Junto a obras haitianas como Agwe, de Samuel Suffren, o An Excavation of Us, de Shirley Bruno, se proyectaron títulos dominicanos como Caribbean Fantasy, de Johanné Gómez Terrero, y Liborio, de Nino Martínez Sos. Los organizadores lo plantearon como una forma de buscar lo común entre los dos países y rechazar el racismo y la xenofobia.

La misma conversación se da en Melodrama, de Andrés Farías, la película que representa a República Dominicana en la carrera al Óscar, protagonizada por el actor haitiano Jimmy Jean-Louis y la dominicana Mercedes Morales.

Lo que nos toca

Para la industria dominicana, lo que pasa en Haití no es una noticia lejana. Compartimos la isla, la frontera y buena parte de la historia. Hay cineastas haitianos con talento, formación y premios internacionales a quienes filmar en su propio país se les hace cada vez más difícil, y hay en República Dominicana una infraestructura de producción que pocos países del Caribe tienen.

La coproducción entre los dos lados de la isla no tiene que ser un gesto simbólico. Puede ser un proyecto concreto: talleres compartidos, equipos técnicos mixtos, historias de frontera contadas desde las dos orillas. El cine haitiano está demostrando que no deja de filmar. La pregunta es si nosotros vamos a estar del lado de la isla que ayuda a que esas historias se hagan.

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Insider Editorial · Pregunta

Pregunta editorial: Elecciones aplazadas, violencia y casi 1.5 millones de desplazados. ¿Qué aspecto de esta historia te parece más importante para el cine dominicano?

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