Industria
Club Kid: cómo una ópera prima sin estrellas se vendió en 17 millones de dólares
La película de Jordan Firstman provocó una guerra de ofertas en Cannes y A24 la estrena el 6 de noviembre. Qué la hizo tan atractiva para los compradores y qué enseña sobre el mercado de festivales.

En mayo, una comedia dramática sin estrellas de Hollywood ni franquicia detrás se convirtió en la venta más comentada del Festival de Cannes. Club Kid, la ópera prima de Jordan Firstman, terminó en manos de A24 por 17 millones de dólares por los derechos mundiales. El 6 de noviembre llega a los cines de Estados Unidos, y su recorrido sirve como caso de estudio sobre cómo funciona hoy el mercado de cine independiente.
La película
Firstman escribe, dirige y protagoniza la historia de Peter, un promotor de fiestas underground en decadencia que de pronto tiene que cuidar a Arlo, un hijo de 10 años que no sabía que tenía. Lo acompañan Cara Delevingne, Diego Calva y Reggie Absolom. Se rodó en 35 milímetros con fotografía de Adam Newport-Berra, y la produjo y financió Topic Studios.
Cómo fue la venta
La película estrenó el 15 de mayo en la sección Un Certain Regard de Cannes. En el fin de semana siguiente, según Variety, Mubi, Focus Features, Searchlight, A24 y Netflix hicieron ofertas de siete cifras. Netflix y Clockwork, el sello independiente de Warner Bros., se retiraron pronto, y A24 se quedó con los derechos mundiales. La venta la manejó la agencia UTA, con apoyo de Charades para el mercado internacional.
Desde entonces, la película pasó por Telluride, Toronto y el Festival de Nueva York, abrió el Festival de Chicago y tiene 100% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. Este mes, Firstman recibió además premios a director revelación en los festivales de Middleburg y SCAD Savannah.
Por qué funcionó
Variety destacó un detalle del contexto: el mercado en Cannes estaba flojo porque muchas películas llegaron con distribución ya cerrada. Club Kid era de las pocas disponibles, tenía una buena reacción del público en la sala y una voz muy reconocible. Esa combinación, escasez y entusiasmo al mismo tiempo, es lo que crea una guerra de ofertas.
Lo que aprende un productor independiente
La primera lección es estratégica: llegar a un festival grande sin distribución puede ser una ventaja si la película tiene con qué generar conversación. Una venta en el festival se negocia con la emoción de la primera proyección; una venta meses después se negocia con números fríos.
La segunda es de equipo. Detrás de esta venta hubo un agente de ventas fuerte que supo convocar a varios compradores a la vez. Para las películas del Caribe, que rara vez llegan con ese respaldo, el trabajo de buscar un agente de ventas internacional debería empezar en la posproducción, no después del estreno.
Y la tercera es creativa. Club Kid no se vendió por su presupuesto, sino por su especificidad: un mundo que su autor conoce desde dentro, contado con humor y ternura. Es el mismo valor que tiene una historia profundamente dominicana bien contada.
Comentarios (1)
Inicia sesión para comentarPregunta editorial: La película de Jordan Firstman provocó una guerra de ofertas en Cannes y A24 la estrena el 6 de noviembre. ¿Qué conversación debería abrir este tema entre quienes hacen y siguen cine en el país?
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