Una familia llega de vacaciones a un hotel. Poco a poco descubre que, en un mundo donde todos llevan gafas con cámara, su vida privada se ha convertido en entretenimiento para desconocidos. Es la premisa de Exposed, un microdrama de terror de 10 episodios dirigido por Ishana Night Shyamalan para Even Realities, una empresa de gafas inteligentes que, justamente, no tienen cámara.
La pieza
La serie se estrenó en TikTok en octubre y es el centro de una campaña que empezó en septiembre con un tráiler y publicidad exterior en Nueva York y San Francisco, incluida una toma de Times Square y un autobús forrado que circuló por el campus de Meta durante su conferencia anual. La creó la agencia VIRTUE Worldwide, de VICE Media. La fotografía es de Dmitry Lopatin y la edición de Hrishi Bardhan.
Shyamalan, que dirigió el largometraje The Watchers, explicó que en lugar de decirle a la gente que la privacidad es importante, quisieron hacerle sentir lo que es estar vigilado todo el tiempo, usando un planteamiento clásico del terror: una familia en un hotel. También destacó algo poco común en publicidad: encontraron una forma de hablar de las gafas sin mostrarlas nunca.
Una tendencia de Halloween
Exposed no está sola. Little Black Book reunió este mes varias campañas que apostaron por el terror en formato corto: Public Storage invitó a varios cineastas a filmar historias en sus instalaciones, Flipkart reclutó a los Ramsay Brothers, la dinastía del terror de Bollywood, para episodios de 10 minutos, Cup Noodle creó un vampiro portavoz con 15 piezas para TikTok y Texas Pete hizo un homenaje a The Blair Witch Project.
La razón es clara. El terror hecho para internet vive un gran momento, y el formato de microdrama permite contar una historia más larga en piezas fáciles de consumir, con un ritmo constante de tensión y alivio.
Lo que enseña a productoras y creativos
- No muestres el producto si la idea es más fuerte. Exposed vende una diferencia del producto, que no tiene cámara, contando lo que pasa cuando las otras sí la tienen.
- El género es una herramienta. El terror, la comedia o el suspenso convierten un mensaje de marca en algo que la gente quiere ver.
- Piensa en vertical desde el guion. Shyamalan escribió y dirigió para el formato vertical, no adaptó una pieza horizontal.
- Los episodios crean hábito. Una serie hace que el público vuelva a la cuenta de la marca.
Para las productoras dominicanas, el microdrama es una oportunidad concreta. Requiere menos presupuesto que un comercial de televisión, encaja con donde está el público y aprovecha algo que en el país sobra: talento para contar historias con humor y personajes reconocibles. La pregunta para la próxima propuesta a un cliente puede ser esta: ¿qué historia en episodios podría contar esta marca?

