El cortometraje es la escuela de casi todos los cineastas y también una forma de arte en sí misma. Pero muchos cortos fallan por la misma razón: intentan contar una película de dos horas en diez minutos. Un buen corto no es una versión resumida de un largometraje. Es una historia pensada desde el principio para su duración.
1. Una idea del tamaño correcto
Las mejores ideas para un corto suelen ser pequeñas: un momento, una decisión, un encuentro, una revelación. Pregúntate si tu historia puede ocurrir en un solo día, en uno o dos lugares y con pocos personajes. Si necesitas años, viajes y diez personajes para contarla, probablemente es un largometraje.
2. Un personaje que quiere algo
Igual que en un largo, el corto necesita un personaje con un deseo y un obstáculo. Pero no hay tiempo para presentarlo con calma. Muéstralo haciendo algo que lo defina desde el primer plano. La forma en que una persona trata a un desconocido, guarda un objeto o evita una llamada dice más que una escena de presentación.
3. Empieza tarde, termina temprano
Entra en la historia lo más tarde posible y sal apenas se resuelva. No hace falta mostrar cómo el personaje se levanta, desayuna y sale de casa. Empieza donde empieza el conflicto.
4. La estructura en miniatura
Un corto puede tener los tres actos, comprimidos: una situación, un cambio y una consecuencia. Muchos de los cortos más recordados se construyen alrededor de una sola situación que se transforma una vez.
5. Muestra, no expliques
En pocos minutos, cada palabra cuenta. Evita los diálogos que explican lo que el público ya ve o que cuentan el pasado de los personajes. Confía en las imágenes, los gestos y los silencios.
6. Escribe para tu presupuesto
Un corto independiente casi siempre se hace con poco dinero. Escribe pensando en lo que puedes conseguir: una casa que conoces, una calle de tu barrio, un colmado, un carro, actores a los que puedes llamar. Las escenas de noche, de lluvia, con muchos extras o con efectos especiales multiplican el costo. Las limitaciones bien usadas son una fuente de ideas.
7. El final
El final es lo que el público se lleva a casa. Puede ser una sorpresa, una imagen poderosa, una pregunta abierta o un cambio en el personaje. Lo que no funciona es un final que se explica a sí mismo o que llega sin haber sido preparado. Piensa en el final desde el principio y escribe hacia él.
8. Cuida la duración
Los festivales programan con más facilidad los cortos de entre cinco y quince minutos. Un corto de treinta minutos compite con muy pocos espacios. Como regla aproximada, una página de guion equivale a un minuto en pantalla.
Errores comunes
- Querer contar demasiado.
- Personajes sin un deseo claro.
- Diálogos que explican todo.
- Finales con giro sorpresa que no tienen relación con lo anterior.
- Escribir escenas imposibles de producir con el presupuesto real.
Un ejercicio
Escribe tres ideas de corto en una sola frase cada una. Escoge la que puedas filmar con lo que tienes cerca. Escribe una primera versión rápida, déjala descansar unos días y reescríbela quitando un tercio de las páginas. Casi siempre, el corto mejora.
La lección
Un buen cortometraje no necesita grandes recursos, sino una idea clara contada con precisión. Para muchos directores dominicanos, el corto es la tarjeta de presentación ante festivales, fondos y productores. Vale la pena escribirlo con el mismo cuidado que una película larga.

