Dolores tiene siete años y solo quiere jugar. Huyendo de un demonio de fuego, cae dentro de una tumba. Allí la esperan dos calaveras siniestras hechas de hojas de maíz que quieren una compañera de juegos para siempre. Su única protección bajo tierra es un armadillo curioso.
Así es Dolores, el corto de terror en stop-motion de la mexicana Cecilia Andalón Delgadillo, que después de recorrer más de 80 festivales acaba de llegar gratis a YouTube, en BANG BANG, el canal de cortos de la distribuidora francesa Miyu.
Cómo se hizo
Según Animation Magazine, la idea le llegó a la directora durante el encierro de la pandemia. La película tomó dos años y un equipo de más de 50 personas, muchas de ellas veteranas de Pinocchio, de Guillermo del Toro, junto a gente que hacía stop-motion por primera vez. Se filmó en El Taller del Chucho, en Guadalajara, el mismo estudio donde se hizo Pinocchio.
La producción reunió a la Universidad de Guadalajara y El Taller del Chucho con las productoras Agujero Negro Cine y Maltaraña, con apoyo del fondo mexicano FOCINE, el fondo Grodman y el gobierno de Guadalajara. La posproducción se hizo en la universidad UNIVA y la música se grabó en el ITESO.
Las raíces de la historia
El corto no tiene diálogos y se apoya en la cultura del occidente de México. La historia se inspira en las tumbas de tiro, tumbas prehispánicas de esa región. Las calaveras están hechas de hojas de maíz, y el armadillo, según la producción, representa una deidad asociada a la muerte en las culturas prehispánicas del occidente. La directora ha dicho que quería poner lo mexicano en su trabajo, con un mundo fantástico y un tono algo sombrío.
Su recorrido
Dolores estrenó en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y pasó por festivales de género como Sitges, el BIFFF de Bruselas y Screamfest, y también por festivales infantiles como el de Nueva York. Ganó el premio a mejor corto animado en el Taxco Film Fest y fue nominado al Ariel, el premio del cine mexicano.
Andalón Delgadillo no llegó de la nada. Su tesis en la Universidad de Guadalajara fue sobre el stop-motion hecho en la ciudad, trabajó en el departamento de pintura y texturas del largometraje Inzomnia y en el de utilería de Pinocchio.
Lo que enseña
Dolores deja varias lecciones para los animadores dominicanos, que este año ya vieron a Eclosión ganar en Annecy con una historia también de terror.
La primera es sobre el ecosistema. Guadalajara tiene hoy un estudio, una universidad y un equipo con experiencia internacional porque una gran producción dejó gente formada. Cada proyecto grande que se hace en un país forma técnicos para los siguientes.
La segunda es sobre la identidad. Un corto sin diálogos, basado en mitos locales, viajó a más de 80 festivales. Lo específico no limita: es lo que hace que una película se distinga.
Y la tercera es sobre la vida de una obra. Después del circuito de festivales, publicarla gratis en un canal con audiencia internacional le da al corto y a su directora una segunda vida, ahora frente a millones de posibles espectadores. Pensar desde el principio en esa ventana final es parte de diseñar la carrera de un corto.

