Cuando le cuentas tu película a un productor, a un jurado de un fondo o a un programador de festival, tienes muy poco tiempo. Muchas veces, una sola frase. Esa frase se llama logline, y es una de las herramientas más importantes y más subestimadas de un cineasta. Si no puedes contar tu película en una oración, quizás todavía no sabes de qué trata.
Qué es un logline
Es una oración, a veces dos, que resume la historia de tu película. No es un eslogan publicitario ni un resumen completo. Es la idea central: quién quiere qué, qué se lo impide y qué está en juego.
Sus partes
Un buen logline suele tener:
- Un protagonista, descrito con un rasgo que lo defina. No "un hombre", sino "un pescador endeudado".
- Un detonante, lo que pone la historia en marcha.
- Un objetivo, lo que el personaje quiere conseguir.
- Un obstáculo, lo que se lo impide.
- Lo que está en juego, lo que pierde si fracasa.
No siempre aparecen todas, pero cuanto más claras estén, más fuerte será la frase.
Ejemplos
Así podrían resumirse algunas películas conocidas:
- Tiburón: el jefe de policía de un pueblo turístico, que le tiene miedo al agua, debe cazar a un tiburón gigante que ataca a los bañistas, mientras el alcalde se niega a cerrar las playas en pleno verano.
- El resplandor: un escritor fracasado acepta cuidar un hotel aislado durante el invierno con su esposa y su hijo, pero el lugar empieza a llevarlo a la locura.
- Toy Story: un vaquero de juguete, celoso del nuevo juguete favorito de su dueño, debe trabajar con su rival para volver a casa antes de que la familia se mude.
En las tres hay un personaje con un rasgo claro, un conflicto y algo que se puede perder.
Errores comunes
- Contar el tema en lugar de la historia. "Una película sobre la soledad" no es un logline.
- Demasiados nombres. Al lector no le importa cómo se llama el personaje, sino qué lo define.
- Revelar el final. El logline vende la pregunta, no la respuesta.
- Ser vago. "Su vida cambiará para siempre" no dice nada.
- Ser largo. Si necesitas más de dos oraciones, todavía no encontraste el centro.
El tono también cuenta
Un buen logline deja claro el género. Una comedia debe sonar a comedia y un thriller debe tener tensión. La elección de las palabras le dice al lector qué tipo de película va a ver.
Un ejercicio
- Escribe en una frase quién es tu protagonista y qué lo hace distinto.
- Escribe qué quiere y qué se lo impide.
- Escribe qué pierde si no lo consigue.
- Une las tres partes en una oración.
- Léela en voz alta a alguien que no conozca el proyecto y pregúntale qué película se imagina. Si se imagina otra, reescribe.
Escribe diez versiones distintas. La primera casi nunca es la buena.
Para qué te sirve
El logline te ayuda a vender, pero también a escribir. Cuando te pierdes en la segunda versión del guion, volver al logline te recuerda de qué trata la película. Y en las convocatorias de fondos como FONPROCINE, en los mercados de coproducción y en los festivales, es casi siempre lo primero que alguien lee de tu proyecto.

