Después de ganar el Oscar a mejor película con CODA, Siân Heder podía hacer casi lo que quisiera. Se reunió varias veces con Marvel. Pero escogió otra historia. Being Heumann, que llegó a cines selectos de Estados Unidos este 6 de noviembre y estrena en Apple TV el 13, cuenta la vida de Judy Heumann, la activista que lideró uno de los movimientos más importantes por los derechos de las personas con discapacidad.
La película
Ruth Madeley, actriz británica nominada al BAFTA y nacida con espina bífida, interpreta a Heumann. La historia se centra en la toma del Edificio Federal de San Francisco en 1977, cuando Heumann y más de 100 activistas lo ocuparon durante casi un mes para exigir que el gobierno firmara los reglamentos de la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973. Esa lucha abrió el camino a la ley de derechos para personas con discapacidad que llegaría años después.
Mark Ruffalo interpreta a Joseph Califano, el secretario de Salud que se resistía a firmar, y Dylan O'Brien a un periodista. Heder escribió el guion con Rebekah Taussig, a partir de las memorias de Heumann, que murió en 2023. La película abrió el Festival de Toronto y tiene 86% de críticas positivas en Rotten Tomatoes.
Dirigir con autenticidad
Según una entrevista con Associated Press, Heder vio cómo Hollywood se adaptó para CODA, con intérpretes de lengua de señas en todas partes, y cómo todo volvió a la normalidad en cuanto terminó la temporada de premios. Esta vez quiso ir más allá: buena parte del elenco son actores con discapacidad, muchos desconocidos. Entre ellos están Andrew Pilkington, que se comunica con un tablero de letras, Madeline Delp, Daniel Durant, actor sordo de CODA, y Charlie Rush-Reese, que es ciego.
Hacerlo exigió reinventar el rodaje. Cuando empezó la preproducción, Heder encontró un solo tráiler accesible en toda Norteamérica. El equipo construyó tráileres desde cero, montó una "aldea de rampas" y le dio poder real a un equipo de accesibilidad. "Fue como reinventar la forma de hacer cine mientras hacíamos una película", dijo.
Para Madeley, el cambio fue enorme: en la mayoría de sus rodajes había sido la única persona con discapacidad en el set, y aquí eran casi todo el elenco.
Lo que la directora descubrió
Heder contó un momento que no estaba en el guion: tres actores, uno ciego, uno sordo y uno en silla de ruedas, tenían que coordinarse para mover a un compañero. Uno narraba con la voz para el actor ciego mientras le hacía señas al actor sordo, y servía de puente entre los dos. "Yo nunca habría podido escribir eso", dijo. Para ella, esa interdependencia es lo que sostuvo la protesta real durante semanas. "La generalidad es enemiga de la representación", resumió.
Lo que enseña
Es una lección de dirección que va más allá del tema. Cuando un director escoge actores que conocen por experiencia propia lo que la historia cuenta, el set cambia, y la película también. Pero esa decisión tiene consecuencias de producción que hay que planificar desde el inicio: tiempos, espacios, transporte, equipo humano.
En el cine dominicano, donde casi nunca vemos personajes con discapacidad interpretados por actores con discapacidad, Being Heumann es un recordatorio de que la autenticidad no es solo una cuestión de casting. Es una decisión de producción, y empieza en el presupuesto.

