Dirección
Lance Hammer vuelve después de 18 años con Queen at Sea: dirigir es dejar que los actores encuentren la verdad
El director de Ballast pasó casi dos décadas fuera del cine. Volvió con un drama sobre la demencia que ganó dos Osos de Plata en Berlín y llega a los cines de Estados Unidos el 30 de octubre. Su método: un mes de taller y un guion reescrito con los actores.

En 2008, Lance Hammer estrenó Ballast, un drama sobre una familia del delta del Misisipi que ganó en Sundance y fue recibido como el debut de una voz importante del cine independiente estadounidense. Después desapareció. Pasaron 18 años antes de su segunda película, Queen at Sea, que ganó el Premio del Jurado en la Berlinale y llega a los cines de Estados Unidos el 30 de octubre.
Por qué se fue
Hammer ha contado que Ballast fue un éxito de crítica y un desastre financiero. Llegó a la conclusión de que no podía vivir de hacer películas independientes como esa en un país sin fondos públicos para el cine, donde cada proyecto tiene que justificarse comercialmente, y se alejó para dedicarse a otros trabajos. Volvió cuando quiso hacer otra vez una película pequeña y barata, cuya historia, dice, esbozó casi completa en una sola tarde.
La película
Juliette Binoche es Amanda, una profesora universitaria que encuentra a su padrastro, Martin, teniendo relaciones con su madre, Leslie, que tiene demencia avanzada y ya no puede dar su consentimiento. A partir de ahí, la familia se enfrenta a preguntas sobre el cuidado, el amor y los límites, sin respuestas fáciles. Tom Courtenay es Martin y Anna Calder-Marshall es Leslie; los dos ganaron el Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto. Florence Hunt interpreta a Sara, una adolescente cuya historia corre en paralelo a la de la familia.
La fotografía es de Adolpho Veloso, rodada en 35 milímetros en Londres, y la distribuye Greenwich Entertainment en Estados Unidos.
Un mes de taller
Lo más interesante de Queen at Sea es cómo se hizo. Antes del rodaje, Hammer pasó un mes trabajando con Binoche, Courtenay, Calder-Marshall y Hunt. Discutían las escenas casi sin apoyarse en el guion, él grababa las improvisaciones y después reescribía el texto a partir de lo que los actores habían encontrado. Las escenas de los adolescentes son, según el propio director, casi completamente improvisadas.
Hammer lo explica de una forma que desarma la idea tradicional del director: dice que escribe la historia, pero que en realidad no dirige. Su trabajo es reunir a los actores y animarlos a encontrar la verdad dentro del guion, no decirles cómo actuar.
La cámara como punto de vista
El método también llega a la imagen. Veloso filmó a la pareja mayor con encuadres fijos, que transmiten inercia, y a los personajes jóvenes con cámara en mano. A medida que crece la angustia, un movimiento sutil de cámara en mano empieza a colarse también en la historia de los mayores. Es una decisión simple que el público siente sin necesidad de notarla.
Hammer también decidió mantener opaco al personaje con demencia y concentrarse en el duelo y la confusión de quienes la rodean, para no sentimentalizar la enfermedad. Para la precisión de los procedimientos, consultó con exagentes de policía, una médica especializada y una trabajadora social.
Lo que aprende un director
La primera lección es práctica: el ensayo es la etapa más barata de una película. Un mes de taller cuesta mucho menos que un día de rodaje perdido, y produce un guion que los actores ya sienten como propio.
La segunda es más profunda. Dirigir actores no es dar instrucciones, sino crear las condiciones para que algo verdadero ocurra frente a la cámara. Para un director dominicano que trabaja con presupuestos pequeños y muchas veces con actores sin una larga formación, ese enfoque puede marcar la diferencia: menos indicaciones y más tiempo para buscar juntos.
Y la tercera es sobre la carrera. Hammer estuvo 18 años sin filmar y volvió con una de las películas más premiadas del año. No hay una sola forma de hacer una carrera en el cine, y a veces la película correcta llega cuando uno vuelve a querer contar algo pequeño.
Comentarios (1)
Inicia sesión para comentarPregunta editorial: El director de Ballast pasó casi dos décadas fuera del cine. ¿Qué otra perspectiva, experiencia o referencia sumarías a esta conversación?
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