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La Novia del Atlántico: Celinés Toribio debuta como directora con un drama sobre la violencia contra la mujer
Filmada casi por completo en Puerto Plata y con un equipo de realización de mayoría femenina, la ópera prima de Celinés Toribio y Vicente Peñarrocha llega a los cines dominicanos el 26 de noviembre.

Laura vuelve de Nueva York a Puerto Plata y descubre que su amiga Evelyn vive una relación violenta. Junto a Miguelina, una periodista, y Ángel, un músico español, organiza una red de apoyo que termina involucrando a toda la comunidad. Esa es la historia de La Novia del Atlántico, la película con la que Celinés Toribio debuta como directora.
La codirige con el español Vicente Peñarrocha, la produce Esencia Films y llega a las salas de todo el país el jueves 26 de noviembre, un día después del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal en 1960.
Quién la hizo
Toribio interpreta a Laura, Sandy Hernández a Evelyn, Cheddy García a Miguelina e Iván Sánchez a Ángel, con Zoe Martin Lachapell en el elenco principal y participaciones de Frank Perozo, Ettore D'Alessandro y Freddy Ginebra.
El guion lo escribieron Toribio, Peñarrocha y Alejandro Andújar, en un proceso de cuatro años. En el equipo técnico están Alexandra Henao en la fotografía, Andrés Rodríguez en la música original, Giselle Madera en el diseño de producción, Angie Romero en el casting y Leandra Fañas en el vestuario.
Según DGCINE, cerca del 90 % del equipo de realización son mujeres, y alrededor del 95 % de la película se filmó en Puerto Plata. Habrá presentaciones privadas el 23 de noviembre en Santo Domingo y el 24 en Santiago, antes del estreno nacional.
Por qué esta historia
Toribio ha dicho que la película nace del silencio que rodea a la violencia doméstica, y de una pregunta concreta: qué hacemos cuando descubrimos que alguien cercano está sufriendo. Su respuesta no es un drama sobre la víctima sola, sino sobre la amistad y la comunidad que se activa alrededor de ella. En la presentación lo resumió así: "Una mujer es mucho más que las circunstancias que ha sufrido".
Es un tema que el cine dominicano no puede ignorar. La violencia contra la mujer es una de las grandes heridas del país, y el cine tiene una capacidad única para llegar a públicos que no leen informes ni campañas. Una película estrenada en salas comerciales, con rostros conocidos de la televisión, puede abrir conversaciones en lugares a los que otros mensajes no llegan.
Cómo se financió
La lista de apoyos es larga y dice mucho del modelo: DGCINE, el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de Turismo, varios bancos, como BHD, BDI, López de Haro y ADOPEM, y empresas como Jumbo, Cervecería Nacional Dominicana, Grupo SID, Induveca, Barrick Pueblo Viejo, Megacentro y Sky High Dominicana, además de Caribbean Cinemas. La película se hizo bajo la Ley de Cine 108-10.
Para los productores, la lección es clara. Cuando el tema de una película conecta con la agenda social de instituciones y marcas, como la equidad, la protección de la mujer o el turismo local, se abren puertas de financiamiento que no existen para cualquier proyecto. Pensar desde el desarrollo qué aliados naturales tiene una historia es tan importante como el guion.
Y queda otro dato que merece atención: un equipo técnico de mayoría femenina en una industria donde los departamentos clave siguen siendo mayormente masculinos. Que una ópera prima lo logre demuestra que el talento existe. Lo que falta es que se vuelva costumbre.
Comentarios (1)
Inicia sesión para comentarPregunta editorial: Filmada casi por completo en Puerto Plata y con un equipo de realización de mayoría femenina, la ópera prima de Celinés Toribio y Vicente Peñarrocha llega a los cines… ¿Qué otra perspectiva, experiencia o referencia sumarías a esta conversación?
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