Fotografía
Una película entera en una sola foto: Hiroshi Sugimoto toma Aperture y nos recuerda qué es el tiempo en el cine
Hiroshi Sugimoto, el fotógrafo que dejó el obturador abierto durante películas completas, edita el número de otoño de Aperture. Su obsesión por el tiempo es una lección para quien filma en el Caribe.

En 1976, Hiroshi Sugimoto se hizo una pregunta que suena a koan: ¿qué pasa si fotografías una película entera en un solo cuadro?
Para responderla se metió con una cámara de gran formato en el St. Marks Cinema, en el East Village de Manhattan. La colocó al fondo de la sala, abrió el obturador cuando empezó la función y no lo cerró hasta que terminó. La única luz fue la del proyector. En la imagen, la pantalla quedó convertida en un rectángulo blanco, incandescente, y la arquitectura de la sala apareció dibujada por toda la luz que la película le echó encima.
Una historia completa, con sus giros y sus personajes, comprimida en un resplandor. Eso es Theaters, la serie que Sugimoto lleva décadas haciendo, y la mejor puerta de entrada al número que acaba de editar.
El hombre que detiene el tiempo toma Aperture
Sugimoto (Tokio, 1948) es el editor invitado de Aperture No. 264, el número de otoño de 2026. Se llama, por supuesto, "Stop Time". Aperture lo anunció el 1 de septiembre y dice que Sugimoto convirtió la revista en "una especie de máquina del tiempo".
No es una exageración: el número viaja de 1637 a 2050. Lucy Ives escribe sobre la cámara oscura, Zoë Lescaze sobre los dioramas de museo, Brad Bolman sobre la óptica de Newton y Brian Dillon sobre las máquinas del tiempo. También hay un portafolio de los Mathematical Objects de Man Ray, publicados por primera vez en Cahiers d'Art en 1936.

Hiroshi Sugimoto en su estudio, Nueva York, abril de 2026. Foto: Daniel Shea para Aperture.
Daniel Shea fotografió su estudio de Nueva York, un gabinete de curiosidades con un generador Van de Graaff de 400,000 voltios en el cuarto oscuro. Stefan Dotter retrató el Enoura Observatory, en Odawara, Japón: el complejo de teatro, jardines, casa de té y escenario de vidrio óptico que Sugimoto financió con lo que gana con su arte, sin donaciones ni préstamos.
Una vida midiendo la luz
Antes de ser uno de los fotógrafos más influyentes del mundo, Sugimoto estudió economía, se fue a Los Ángeles a estudiar fotografía en el Art Center y terminó vendiendo antigüedades japonesas en el SoHo de los años setenta. En 1975 empezó a fotografiar los dioramas del American Museum of Natural History, escenas de animales que, en sus fotografías en blanco y negro, parecen vivas. Cada 1 de enero fotografía el mar desde Enoura para su serie Seascapes.
En la entrevista que acompaña el número, le dice al editor Michael Famighetti algo que resume su obra: "Toda mi vida he tenido la costumbre de no creerle a mis ojos".
Video: Hiroshi Sugimoto habla de su obra en una entrevista del Southbank Centre, Londres.
En noviembre, Sugimoto y Deana Lawson serán homenajeados en la gala de Aperture en el American Museum of Natural History, el mismo museo donde empezó sus dioramas hace cincuenta años.
Theaters, o cómo se ve el tiempo
La serie recorre palacios de cine de los años veinte y treinta, autocines de los cuarenta y cincuenta, salas abandonadas en Newark y Boston y teatros históricos de Europa. Siempre el mismo método: la película entera dentro de una sola exposición. El libro Theaters (Damiani/Matsumoto) reúne 130 de esas fotografías, 19 de ellas inéditas.
Hiroshi Sugimoto, Radio City Music Hall, Nueva York, 1978. Cortesía del artista y Damiani/Matsumoto Press, vía Hyperallergic.
Lo que más impresiona no es la técnica. Es la idea de que el cine, antes que historia, diálogo o actuación, es tiempo acumulado. Luz que pasa, durante toda una película, por el mismo rectángulo.

Lo que un cineasta caribeño debería robarle a Sugimoto
La duración es materia prima. Vivimos editando para el pulgar, en cortes de dos segundos y reels de quince. Sugimoto recuerda que el tiempo no es un obstáculo entre el público y la historia: es el material con el que se hace. Un plano sostenido, un silencio que dura más de lo cómodo, una escena que deja respirar a la luz, también son decisiones de autor.
Nuestras salas también son archivo. ¿Cuántas de las salas de barrio que conocieron nuestros padres siguen abiertas? Alguien debería estar fotografiando las que quedan, y las ruinas de las que no, con la misma paciencia, antes de que desaparezcan del todo. Ahí hay un proyecto de foto, un corto documental y una tesis.
Haz el ejercicio. En tu próximo cineclub o proyección propia, con permiso de la sala, pon una cámara en trípode al fondo, un filtro ND fuerte y la exposición más larga que permita. No vas a lograr un Sugimoto en la primera noche. Pero vas a entender, de una forma que ningún tutorial explica, cuánta luz cabe en una película.
Sugimoto lleva cincuenta años dejando el obturador abierto. La lección para nosotros es más simple y más difícil: mirar más tiempo antes de cortar.
Citas de Aperture traducidas por Insider.
Comentarios (0)
Inicia sesión para comentarTodavía no hay comentarios.
Sigue leyendo
