Industria

Porto Rico: por qué Residente y Bad Bunny vinieron a filmar a República Dominicana

La película más ambiciosa del Caribe en años cuenta la historia de Puerto Rico, pero se rueda en RD. Lo que gana el país y lo que todavía nos falta para pasar de locación a coproductor.

Por Mateo Liriano··124 vistas
Residente frente al monitor durante el rodaje de Porto Rico
Residente

Una silla plegable con un nombre impreso: René Pérez Joglar, director. Detrás, un monitor, cables y un bosque tropical. La foto la compartió Residente en sus redes para anunciar que había empezado a filmar Porto Rico, su primera película como director. Lo que no dice la imagen es dónde está ese bosque. No es Puerto Rico. Es República Dominicana.

Una película puertorriqueña filmada en RD

Porto Rico es un drama histórico y político sobre los orígenes de Puerto Rico y su relación con quienes lo han gobernado. El título no es un error: hace referencia a la forma en que Estados Unidos escribió el nombre de la isla después de tomarla en 1898. "Ocupar un país también puede significar decidir cómo se llama", explicó Residente.

El proyecto es enorme para el Caribe. Bad Bunny tiene su primer papel protagónico en cine, y lo acompañan Rubén Blades, Edward Norton, Viggo Mortensen y Javier Bardem, además de Daniel Brühl, Luis Tosar, Carmen Machi, Óscar Jaenada, Richard Gadd y Alberto Guerra. Residente escribió el guion junto a Alexander Dinelaris, ganador del Óscar por Birdman y coguionista de Digger. La fotografía es de Anthony Dod Mantle, el director de fotografía de Slumdog Millionaire. La producen Residente y Erick Douat con 1868 Studios, junto a Class 5 Films, la productora de Edward Norton.

Norton lo resumió en una frase: "Va a ser muy provocadora". Se espera para 2027.

Por qué no se filmó en Puerto Rico

La película se anunció en febrero. Ya entonces se hablaba de que podría filmarse fuera de la isla por falta de apoyo oficial en Puerto Rico, y en abril la decisión era definitiva. Residente responsabilizó al gobierno puertorriqueño de que el rodaje allá se volviera imposible, y lo dijo sin rodeos al arrancar: "Gracias a nuestra tierra hermana la República Dominicana por abrirnos las puertas".

Las razones de fondo son prácticas. Puerto Rico tiene un incentivo fuerte, de hasta 40% en algunos casos, pero con un tope anual de unos US$38 millones que se reparten muchos proyectos. República Dominicana ofrece, a través de la Ley de Cine 108-10, un crédito fiscal transferible para producciones extranjeras, y Porto Rico fue aprobada bajo ese artículo. A eso se suma lo que pedía la película: estudios de gran escala, un tanque de agua para filmar y extensiones grandes de cañaverales.

Residente en el set de Porto Rico

Residente en el set de Porto Rico · Residente

Lo que gana República Dominicana

Para el país, Porto Rico confirma algo que se viene construyendo hace más de una década. En 2025 se filmaron aquí 22 películas y series internacionales. "Eso nos da no solamente visibilidad, sino nos consolida como país destino de filmación", dijo Marianna Vargas, directora de la DGCine.

La historia tiene un antecedente reciente: las escenas de cañaverales del show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl también se grabaron en República Dominicana, con estudiantes de cine de Intec en el equipo.

Cada producción así deja trabajo para técnicos, actores, locaciones, transporte, catering y hoteles, y deja algo menos visible pero igual de importante: experiencia. Un asistente de cámara dominicano que trabaja al lado de Dod Mantle aprende cosas que no se enseñan en ninguna escuela.

Lo que todavía nos falta

Pero conviene hacerse la pregunta incómoda. Porto Rico es una película caribeña, en español, con temas que también son nuestros: colonización, identidad, la relación con Estados Unidos. Y aun así, República Dominicana aparece como locación, no como coautora. Prestamos el paisaje, los estudios y el equipo técnico. La historia, los derechos y la mayor parte de las ganancias se quedan en otra parte.

Ese es el techo de una industria de servicios. Funciona, genera empleo y atrae inversión, pero no construye un cine propio por sí sola. El siguiente paso es que los productores dominicanos entren como coproductores en proyectos así, que guionistas y directores locales estén en las salas donde se deciden las historias, y que la experiencia acumulada en los sets internacionales se convierta en películas dominicanas con la misma ambición.

El Caribe contando su historia

Más allá de la industria, Porto Rico tiene algo que celebrar. "Hoy estamos filmando una película caribeña en español", escribió Residente. Es un artista puertorriqueño, con un elenco global, contando la historia de su isla desde el Caribe y en su propio idioma. Que esa historia se esté filmando en suelo dominicano dice mucho de lo cerca que estamos.

Residente lo llamó "el proyecto artístico más complejo, más retante pero a su vez el más emocionante" de su carrera. Para República Dominicana puede ser algo parecido: la prueba de que el país ya está listo para recibir al cine grande del Caribe. Lo que falta es decidir si también queremos contarlo.

Comentarios (0)

Inicia sesión para comentar

Todavía no hay comentarios.

Sigue leyendo