Dirección
Anton Corbijn, el fotógrafo que aprendió a dirigir desde la imagen, vuelve con A Talent for Murder
El fotógrafo detrás de las imágenes de Joy Division, U2 y Depeche Mode estrena un thriller con Helen Mirren como Patricia Highsmith. Lo que su carrera enseña a quienes vienen de la foto y el videoclip.

Antes de dirigir películas, Anton Corbijn ya había definido cómo se veía una parte de la historia de la música. Sus fotografías en blanco y negro de Joy Division, U2 o Depeche Mode, y videoclips como Enjoy the Silence, construyeron la imagen de bandas enteras. Este fin de semana estrena en Estados Unidos A Talent for Murder, su nuevo largometraje.
La película
Helen Mirren interpreta a Patricia Highsmith, la autora de las novelas de Tom Ripley. Un joven, interpretado por Alden Ehrenreich, viaja desde Nueva York hasta la casa de la escritora en Suiza para convencerla de escribir una última novela de Ripley, y la visita se vuelve cada vez más inquietante. El guion es de Joanna Murray-Smith, basado en su obra de teatro Switzerland, y la fotografía es de Robbie Ryan. La distribuyen Bleecker Street y LD Entertainment.
La crítica ha estado dividida. Time Out la describe como la obra de un cineasta intensamente visual, que contrasta el frío del invierno suizo con la calidez de la casa de Highsmith, aunque le reprocha un guion que no termina de responder sus propias preguntas.
Del retrato al cine
La carrera de Corbijn como director empezó con Control (2007), sobre Ian Curtis, el cantante de Joy Division, la banda que él mismo había fotografiado décadas antes. Luego vinieron The American, A Most Wanted Man y Life. En todas se nota la mirada del retratista: encuadres quietos, composición precisa y una atención especial a los rostros y a los espacios.
Lo que aprende un director
Para quienes vienen de la fotografía o del videoclip, Corbijn es un modelo y también una advertencia. Modelo, porque demuestra que un lenguaje visual propio es una ventaja enorme al llegar al cine: sabe exactamente qué quiere ver en cada plano. Advertencia, porque la crítica suele señalar en sus películas lo mismo que aquí: la imagen está resuelta, pero el relato no siempre la acompaña.
La lección es clara: el ojo se trae del oficio anterior, pero la narrativa se tiene que aprender aparte. Trabajar con guionistas fuertes, entender el ritmo de una escena y dirigir actores son habilidades distintas a componer una buena foto. Quien domine las dos tiene una voz difícil de copiar.
Comentarios (1)
Inicia sesión para comentarPregunta editorial: El fotógrafo detrás de las imágenes de Joy Division, U2 y Depeche Mode estrena un thriller con Helen Mirren como Patricia Highsmith. ¿Qué aspecto de esta historia te parece más importante para el cine dominicano?
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