Industria

American Idol se muda a Atlanta, y Georgia gana otra producción gracias a sus incentivos

La temporada 25 del programa se producirá en el área de Atlanta. Detrás de la mudanza hay un crédito fiscal de hasta 30% y una lección para cualquier país que quiera atraer televisión.

Por Mateo Liriano··81 vistas
Estudios de producción en Fayetteville, Georgia, en el área metropolitana de Atlanta
Michael Rivera

American Idol se va de Hollywood. A partir de su temporada 25, que se estrena en enero de 2027, la producción del programa se muda al área metropolitana de Atlanta. Fremantle y 19 Entertainment, las productoras detrás del formato, negocian con un complejo de estudios en Georgia, aunque el acuerdo final todavía no se ha anunciado.

Luke Bryan, Lionel Richie y Carrie Underwood regresarían como jueces, y Ryan Seacrest seguiría como presentador. Lo que cambia es el código postal, y la razón es la de siempre: el dinero.

La cuenta que hizo la producción

Georgia ofrece un crédito fiscal de hasta 30% a los programas de telerrealidad y no guionizados que gasten al menos 500,000 dólares en el estado. California amplió su propio programa de incentivos para incluir contenido no guionizado, pero lo enfocó en grandes concursos con un presupuesto mínimo de un millón de dólares, y según la prensa especializada la nueva temporada de American Idol no calificó.

No es un caso aislado. Shark Tank, Lego Masters, Family Feud y Celebrity Family Feud ya se mudaron al área de Atlanta, mientras que The Masked Singer se fue a Nueva Jersey. La temporada 24 de American Idol ya había trasladado su semana de Hollywood a Nashville.

Georgia sigue sumando

Hace unas semanas contamos cómo Nueva York le pisaba los talones a California en gasto de producción, con Georgia creciendo con fuerza en el tercer trimestre. La mudanza de uno de los programas más reconocidos de la televisión estadounidense confirma la tendencia: los incentivos no solo atraen películas de superhéroes, también atraen la televisión de todos los días, la que genera empleo estable durante meses.

Y ese es el punto que muchas veces se pierde en la conversación. Un programa como este no se graba en tres semanas y se va. Necesita técnicos de iluminación, sonido, cámaras, escenografía, maquillaje, producción, transporte y catering temporada tras temporada. Para una ciudad, eso vale más que un rodaje grande de paso.

La lectura desde República Dominicana

La República Dominicana lleva más de una década demostrando que un incentivo bien diseñado mueve la industria. La Ley 108-10 y su crédito fiscal transferible ayudaron a construir estudios, a formar técnicos y a traer producciones extranjeras.

La pregunta que deja American Idol es si estamos mirando todo el mapa. La telerrealidad, los concursos y los formatos no guionizados son un mercado enorme que busca exactamente lo que el país ofrece: costos competitivos, locaciones variadas y equipos con experiencia. Atraer ese tipo de producción no requiere superhéroes. Requiere estudios disponibles, reglas claras y una oferta pensada para la televisión de larga duración.

Georgia no se volvió un polo de producción de la noche a la mañana. Lo hizo con una política sostenida en el tiempo. Esa es, quizás, la lección más útil.

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